La semana pasada la dedicamos al primer círculo de industrialización y esta semana la habíamos dedicado al segundo círculo de industrialización que abarcó a los países mediterráneos, países escandinavos, Rusia y Japón.
Todos estos países tan diversos sin duda tuvieron características comunes como a hora el hecho de ser países de periferia, es decir, países geográficamente distantes de los países más industrializados como ahora Gran Bretaña. El cambio estructural, que es vital para el proceso de industrialización, fue tardío que ligado a la política librecambista en el inicio de industrialización (posteriormente se optó por proteccionismo), hecho que supone competencia con los países ya industrializados, y al hecho de disponer de una agricultura tradicional, por lo tanto de bajos rendimientos cosa que supone dificultades a la horra de abastecer la población de los ciudades, dificultaron la industrialización de estos países.
En el caso de los países escandinavos, al hablar de los recursos hay que mencionar que dichos países junto a Holanda disponían de muy poco carbón, pero, en cambio disponían de otros recursos tales como hierro, madera y alimentos que eran objeto de demanda en los países de primer círculo. Además, la industria escandinava disponía de inversión extranjera sea en ferrocarril o en minas. La proximidad a grandes mercados de Alemania, Gran Bretaña y Rusia unida a mejoras en los medios de transporte permitió a los países escandinavos dedicarse a exportación tanto de recursos, como de producción industrial. La exportación principal fue de semielaborados (barras de hierro, conservas, pasta de papel) la producción de los cuales fue posible gracias a la electricidad y la fabricación de maquinas. Los Estados de estos países facilitaron la industrialización optando por alfabetización y la educación técnica y, además, por la innovación estructural del país.
Los países mediterráneos (España e Italia) disponían de carbón, que en el caso de España era de menor potencia calorífica en comparación con al carbón británico, y el hecho de tener zonas montañosas facilito el uso de electricidad. Estos países también tenían recursos a exportar como a hora la producción agrícola y los minerales. Estos últimos junto a la red ferroviaria fueron objeto de inversión del capital extranjero. En el caso de comercio, los mercados nacionales eran pequeños y, además, poco profundos y la “conquista” de mercados exteriores no tuvo mucho éxito. Tenemos que mencionar también que la industrialización de dichos países fue dificultada por el hecho de no disponer ni de un sistema educativo ni de una tradición industrial aptos para una industrialización exitosa. También hay que decir que el hecho de optar por el proteccionismo sí que favoreció a algunos sectores industriales como ahora la industrial metalmecánica italiana, el cereal castellano y la siderurgia vasca.

En el caso de Rusia el impulso a industrialización fue el impulso estatal derivado de la derrota en la guerra de Crimea antes las potencias industriales. En el campo de agricultura se abolió la servidumbre, pero no se pasó a una economía de mercado y, además, tuvo su lugar la diferenciación interna del campesinado (aparición de los kulaks). En el caso de transportes la red ferroviaria fue construida tanto con subvenciones publicad como con el capital privado puesto que el Estado garantizaba la rentabilidad de las inversiones. La red ferroviaria era construida con objetivos militares también dado que unía puntos estratégicos, permitía el transporte de carbón y cereal. En el caso de industria Rusia se dedicó a: siderurgia, química, algodón, maquinas y aparatos eléctricos, atarazanas e industria militar. Rusia tuvo endeudamiento exterior y un déficit comercial que se intentaron solucionar mediante el aumento de impuestos sobre los campesinos hecho que condujo a la disminución de consumo y, por lo tanto, de demanda interiores.
Japón disponía de agricultura organizada feudalmente, de una tradición artesanal de productos de lujo y de una formación cultural elevada. El impulso a industrialización fue impulso

estatal derivado de apertura comercial forzada por Estados Unidos en 1.853. Los motivos de industrialización fueron nacionalista y políticos. En el caso de agricultura se abolió el feudalismo, las rentas en especie fueron sustituidas por las rentas en dinero y la producción de arroz aumento. Japón importó técnicos, la financiación de empresas modelo fue pública, pero después se vendieron a particulares, se construyo la red ferroviaria, la industria de la seda adquiere importancia y crece, además, Japón conquista mercados exteriores (asiáticos) también mediante una expansión militar. El hecho de financiarse con el capital extranjero igual que en el caso de Rusia conduce al endeudamiento, aumento de impuestos e inflación.
Actualmente los países mediterráneos siguen exportando los productos que exportaban en estas épocas como a hora vino y aceite de oliva y pequeña maquinaria en el caso de Italia. Rusia continúa optando por la industria de equipo, y Japón, que importaba técnicos, ahora es uno de los países mas avanzados en el campo de tecnología.