Se pensaba que en el caso de desajuste este se arreglaría automáticamente. Así, un país con balanza deficita
ria perdería oro que iría a parar en país con superávit. El país con balanza deficitaria observaría la disminución de la oferta monetaria, el precio de los bienes también disminuiría haciéndolo ser más competitivo. En cambio, el país con superávit obtendría una inflación que lo haría ser menos competitivo. De este modo las balanzas comerciales se equilibrarían.Sin embargo, hubo otra manera de ajuste que se basaba en el tipo de interés. El país con déficit tendría moneda depreciada cosa que significa la salida de oro. Como reacción, el Banco central subiría el tipo de interés hecho que disminuiría la salida de oro y las salidas de capital. El nivel de precios bajaría junto con los costes de producción hecho que permitiría al país ser más competente mientras en los países con superávit ocurriría lo contrario y, así, se equilibraría la situación.

Pero, todo esto era en teoría, mientras en la práctica todos los países seguirían a Gran Bretaña y los tipos de interés seguirían al de Banco central inglés además, los niveles de precios internacionales mantuvieron una sincronía.
En la realidad el patrón oro dependía del liderazgo británico ya que se basaba en la libre esterlina y el superávit de la balanza británica y el patrón oro desaparecería con la pérdida de liderazgo de Gran Bretaña.
Yo considero que la economía actual no debe olvidar el ejemplo del patrón oro y las monedas deben tener alguna paridad fija para favorecer a una mayor estabilidad, pero siempre y cuando se pueda controlar bien la cantidad de dinero en circulación y se debe de estudiar mejor el tema de desajustes en la economía a nivel tanto internacional como a nivel interno de cada país.
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